07 Ago ESCUITA MULLER y la voz de las mujeres rurales
Escuita Muller es uno de los proyectos seleccionados en la novena edición de Made in Rural. Desde Panticosa, este proyecto apuesta por visibilizar el papel de las mujeres rurales, recuperar su memoria colectiva y generar espacios de encuentro, participación y reflexión en torno a la igualdad.
Escuita Muller es una iniciativa que nace de la inquietud de tres mujeres de Panticosa, Carmen, Nieves y Pilar, que comparten una misma motivación: reconocer, escuchar y dar visibilidad a las experiencias de las mujeres que viven y han vivido en el medio rural.
A través de diferentes actividades, talleres, encuentros y propuestas participativas, Escuita Muller busca recuperar historias, compartir conocimientos entre generaciones y poner sobre la mesa cuestiones relacionadas con la igualdad de género, la salud, las desigualdades y la realidad cotidiana de las mujeres en los pueblos.
El nombre del proyecto, Escuita Muller, que significa «Escucha, mujer», resume su esencia: crear espacios donde las mujeres puedan expresarse, compartir sus vivencias y sentirse protagonistas de la historia de sus territorios.
Un proyecto que nace de la necesidad de escuchar
Escuita Muller surge de conversaciones y reflexiones compartidas sobre la realidad de las mujeres rurales, sus experiencias, sus dificultades y también sus aportaciones a la vida comunitaria.
La iniciativa pretende contribuir a construir un medio rural más igualitario, participativo e inclusivo, donde las voces de las mujeres tengan el reconocimiento que merecen y formen parte de la memoria colectiva.
Para ello, el proyecto trabaja en diferentes líneas: la visibilización de las mujeres rurales, la sensibilización en igualdad de género, el encuentro intergeneracional, la participación comunitaria y la creación de redes de apoyo.
Actividades realizadas: espacios para compartir, aprender y reflexionar
Desde su puesta en marcha, Escuita Muller ha desarrollado diferentes actividades dirigidas a generar conversación y reflexión en torno a la realidad de las mujeres rurales.
La propuesta combina talleres participativos, encuentros y acciones de sensibilización, abordando cuestiones que forman parte de la vida cotidiana de las mujeres y que, en muchas ocasiones, continúan siendo poco visibles.
Día de la Mujer Rural: un primer espacio de encuentro
Con motivo del Día Internacional de las Mujeres Rurales, el 15 de octubre, se organizó uno de los primeros talleres del proyecto. Una actividad destinada a poner en valor el papel de las mujeres en el medio rural y abrir un espacio para compartir experiencias y reflexionar sobre su realidad.
25 de noviembre: sensibilización frente a la violencia contra las mujeres
En el marco del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, Escuita Muller impulsó una nueva actividad centrada en esta problemática. La iniciativa permitió continuar trabajando la sensibilización y la importancia de implicar a toda la sociedad en la construcción de entornos más seguros e igualitarios.
Un espacio para hablar de salud menstrual
Otra de las actividades desarrolladas fue un encuentro dedicado a la salud menstrual, organizado en colaboración con ADECUARA. La sesión contó con la participación de una profesional formada en sexología y propuso un espacio de diálogo donde compartir experiencias, resolver dudas y desmontar mitos relacionados con la menstruación.
A través de dinámicas participativas, las personas asistentes pudieron reflexionar sobre cómo se ha vivido y hablado de la salud menstrual a lo largo del tiempo, especialmente en el entorno rural. El encuentro terminó con una merienda compartida, reforzando el carácter cercano y comunitario de la iniciativa.
«Voces d’Astí»: un documental para recuperar las historias de las mujeres de Panticosa
Uno de los proyectos más importantes de Escuita Muller es la creación del documental «Voces d’Astí», una producción audiovisual que recoge testimonios y experiencias de mujeres de Panticosa para construir un relato colectivo sobre lo que significa ser mujer en el medio rural.
A través de las historias de siete mujeres de diferentes generaciones, el documental aborda cuestiones como la infancia, la educación, el trabajo, la maternidad, la identidad, las tradiciones, el orgullo de pertenecer al territorio y las expectativas de futuro.
La obra permite conocer cómo ha cambiado la vida de las mujeres a lo largo de las décadas, qué dificultades han tenido que afrontar y cuáles son los retos que todavía permanecen.
Más allá de ser una producción audiovisual, «Voces d’Astí» representa una herramienta para conservar la memoria colectiva y reconocer a las mujeres como protagonistas de la historia de sus pueblos.
El documental se presentó en Panticosa, en el Centro Sociocultural La Fajuala, el 13 de junio de 2026, acompañado de un espacio de diálogo e intercambio de impresiones con el público. Posteriormente, también se ha proyectado en otras localidades del territorio, como Piedrafita de Jaca.
Un proyecto construido gracias a la colaboración
Escuita Muller ha contado con el respaldo de diferentes entidades y organizaciones comprometidas con el desarrollo rural, la participación y la innovación social.
La iniciativa fue seleccionada en la convocatoria Made in Rural 2026, impulsada por Jóvenes Dinamizadores Rurales y el Laboratorio de Aragón Gobierno Abierto (LAAAB), con el acompañamiento de ADECUARA.
También ha sido fundamental la colaboración de asociaciones locales, vecinas y vecinos de Panticosa y, especialmente, de todas las mujeres que han participado compartiendo sus historias y experiencias.
El proyecto demuestra la importancia de impulsar iniciativas que nacen desde el propio territorio y que, a través de la participación ciudadana, contribuyen a generar cambios sociales.
Mirando al futuro: seguir escuchando y construyendo comunidad
Escuita Muller es mucho más que un conjunto de actividades o la realización de un documental. Es una apuesta por la escucha, el reconocimiento y la participación de las mujeres en la vida rural.
A través de sus propuestas, el proyecto busca que las experiencias individuales se conviertan en una historia compartida, que las distintas generaciones encuentren espacios para dialogar y que la igualdad forme parte de la construcción del futuro de los pueblos.
Porque para comprender la historia de un territorio también es necesario escuchar a quienes lo han habitado, cuidado y construido durante generaciones.
Escuita Muller nos recuerda que las mujeres rurales tienen mucho que contar y que sus voces merecen ser escuchadas.



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